sábado, 30 de enero de 2016

Jaime Gil de Biedma, Pandémica y Celeste

Jaime Gil de Biedma,
Pandémica y Celeste


Imagínate ahora que tú y yo
muy tarde ya en la noche
hablemos de hombre a hombre, finalmente.
Imagínatelo,
en una de esas noches memorables
de rara comunión, con la botella
medio vacía, los ceniceros sucios,
y después de agotado el tema de la vida.
Que te voy a enseñar un corazón,
un corazón infiel,
Desnudo de cintura para abajo,
Hipócrita lector - mon semblable - mon frère!

Porque no es la impaciencia del buscador de orgasmo
quien me tira del cuerpo hacia otros cuerpos
a ser posible jóvenes:
Yo persigo también el dulce amor,
el tierno amor para dormir al lado
y que alegre mi cama al despertarse,
cercano como un pájaro.
¡Si yo no puedo desnudarme nunca,
si jamás he podido entrar en unos brazos
sin sentir -aunque sea nada más que un momento-
igual deslumbramiento que a los veinte años!.
  
Para saber de amor, para aprenderle,
haber estado solo es necesario.
Y es necesario en cuatrocientas noches
- con cuatrocientos cuerpos diferentes -
haber hecho el amor. Que sus misterios,
como dijo el poeta, son del alma,
pero un cuerpo es el libro en que se leen.

Y por eso me alegro de haberme revolcado
sobre la arena gruesa, los dos medio vestidos,
Mientras buscaba ese tendón del hombro.
Me conmueve el recuerdo de tantas ocasiones...
Aquella carretera de montaña
y los bien empleados abrazos furtivos
y el instante indefenso, de pie, tras el frenazo,
pegados a la tapia, cegados por las luces.
O aquel atardecer cerca del río
desnudos y riéndonos, de hiedra coronados.
O aquel portal en Roma en vía del Babuino.
y recuerdos de caras y ciudades
apenas conocidas, de cuerpos entrevistos,
de escaleras sin luz, de camarotes,
de bares, de pasajes desiertos, de prostíbulos,
y de infinitas casas de baños,
de fosos de un castillo.
Recuerdos de vosotras, sobre todo,
o noches en hoteles de una noche,
definitivas noches en pensiones sórdidas,
en cuartos recién fríos,
noches que devolvéis a vuestros huéspedes
un olvidado sabor a sí mismos!
La historia en cuerpo y alma, como una
imagen rota,
de la langueur goutée a ce mal d'être deux.
Sin despreciar
- alegres como fiesta entre semana -
las experiencias de promiscuidad.

Aunque sepa que nada me valdrían
trabajos de amor disperso
si no existiese el verdadero amor.
Mi amor,
            Íntegra imagen de mi vida,
sol de las noches mismas que le robo,
su juventud, la mía,
- música de mi fondo -
sonríe aún en la imprecisa gracia
de cada cuerpo joven,
en cada encuentro anónimo,
iluminándolo. Dándole un alma.
Y no hay muslos hermosos
que no me hagan pensar en sus hermosos muslos
cuando nos conocimos, antes de ir a la cama.

Ni pasión de una noche de dormida
que pueda compararla
con la pasión que da el conocimiento,
los años de experiencia
de nuestro amor.
Porque en amor también
es importante el tiempo,
y dulce, de algún modo,
verificar con mano melancólica
su perceptible paso por un cuerpo
- mientras que basta un gesto familiar
en los labios,
o la ligera palpitación de un miembro,
para hacerme sentir la maravilla
de aquella gracia antigua, fugaz como un reflejo.

Sobre su piel borrosa,
Cuando pasen más años y al final estemos,
quiero aplastar los labios invocando
la imagen de su cuerpo
y de todos los cuerpos que una vez amé
aunque fuese un instante, deshechos por el tiempo.

Para pedir la fuerza de poder vivir
sin belleza, sin fuerza y sin deseo,
mientras seguimos juntos
hasta morir en paz. Los dos,
como dicen que mueren los que han amado mucho.


lunes, 20 de julio de 2009

Lobos de mar

besos salados
salitres
estatuas de mar

no añores,
mientras los nudos de los barcos
van amarrando lenguas de vidas
desaparecidas,
en la proa:
nuevas derivas

miércoles, 22 de octubre de 2008

Qui est tu?
Tu me tues.

Oh
Margueritte
mi Margueritte
hermana
puta
santa
muerta
ciudad desconocida
planeta abandonado

mi
fealdad
belezza
podredud
amor
tristezza
amor
desamado
descamaddo
descafeinaddo
amor descarnado
des
corazon
ado


Mi
Me
Matas
dice la Duras

me matas
a mi cadáver
matado
demudado
desnudado
y
reencontra
do.

lunes, 20 de octubre de 2008

Umm
Hiroshima...
como Paris en "Casablanca",
lugares recurrentes de amores imposibles.

Oh Margueritte, mi Margueritte, amante, amada, extraña, solitaria y nunca del todo aceptada ni comprendida por los que más la amaron.
Desolación , audacia, reconstrucción, la eterna canción.
El amor, ah!,
profundo y tortuoso abismo, sin su existencia todo sería plano, pequeño y llano cual plato de postre.
Tan difícil encontrar inteligencias delicadas y elegantemente pasionales.
Ahora es todo tan vulgar y estrellado, simple, en contrsate con estos dos personajes singulares, seres perdidos en sus propios recuerdos, que no son capaces de soltar su propio lastre.
Cuya profundidad es sublime, poesía pura.

La MEMORIA, eterna cadena, el olvido, letargo, pesadumbre, tormento, El horror del pasado, cicatrices mal curadas, estos personajes se tienen imantados, en un doloroso romance que ¿algún día será olvidado? no creo,
la intensidad se entreteteje entre memorias y olvidos, con la ilusión de un tiempo (visión quimérica de los sueños o de la imaginación) fantasmal y eterno.
Dicit Dóminus: Ego cogito cogitatiónes pacis, et non afflictiónis: invocábitis me, et ego exáudiam vos: et redúcam captivitátem vestram de cunctis locis.

(Dice el señor: Yo abrigo pensamientos de paz, y no de cólera; me invocaréis, y Yo os oiré; y haré volver a vuestros cautivos de todos los lugares.)


Dominus Dei
Domingo
La resurrección del Señor

Y en ese experimento de viaje en el tiempo
Tras una guerra atómica
¿Quién quedaría exactamente?
¿Estás seguro realmente?
Ensayos herméticos
Nieblas, sigilos
Estéticas mesuradas
Onirismos
Memorias y viajes
Fotonovelas
Fotomontajes
Fotopaisajes
Fotovidas
Sobrexpuestas
Quemadas
Sobrevividas
En el alunizaje
De la vida sobre la muerte
Encubriéndola
Como un papelde cebolla
Pues vivimos sobre la muerte
Aún latente, no despertada
Sino dormida
Agujeros negros
Molidos
Inadvertidos
desapercibidos

El canto del grillo

En baños de aguas
de hinojos, jazmines y perlas
madreselvas de labios compartidos

Blancos nidos de mirlos
allí depositados
como correos
cestas de Moisés
emisarias
cartas olorosas
navegantes de aguas tranquilas
en la noche del negro espejo
reflectante de la ronda nocturna
del kaftan de seda blanco nipona
negro cabello de seda
labios rojos de sangre
envían monsergas de amantes
mensajes de palomas
de domas
susurrantes
brazaletes
de gemas parlantes
cantos de lluvia
risas de doncellas
destellos
de estrella

Y en la noche
escuché el canto del grillo

Veo sus ojos
en el calmo espejo
de agua negra reflejada

Viajo cabalgando
a horcajadas de viento
sobre las nubes mensajeras
que tapan las noches
de lunas llenas lobeznas

... y aún así
no se me hace larga
la eterna espera
de la belleza infinita
No me gusta la niebla
me hace sentir frágil
y me tirita el alma.
Vulnera la visión
y la capacidad de reacción.
Envolvente
te deja un rastro de nube amarga
una soledad de las tinieblas
lastimeras
piden consuelo
con voz de culebras,
palabras de hielo,
que no agradecerían
aunque se lo dieras.

Como si algún día...